The Last Jedi de Marvel • Dany Saadia
51510
post-template-default,single,single-post,postid-51510,single-format-standard,eltd-core-1.0.3,ajax_fade,page_not_loaded,,borderland-ver-1.13, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,fade_push_text_top,paspartu_enabled,paspartu_on_top_fixed,paspartu_on_bottom_fixed,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive
 

The Last Jedi de Marvel

The Last Jedi de Marvel

AVISO: SPOILERS

 

Antes de empezar esta crítica, me parece importante explicar un concepto crucial que me parece completamente olvidado en The Last Jedi. Es “La Fuerza”. En palabras de Obi Won Kenobi “The Force is what gives a Jedi his power. It’s an energy field created by all living things. It surrounds and penetrates us. It binds the galaxy together.” (“La Fuerza es lo que le da a un Jedi su poder. Es un campo de energía creado por todos los seres vivos. Nos rodea y nos penetra. Es lo que une a la galaxia”). Recuerdo escuchar esta definición que me marcó y creo que marcó a varias personas de mi generación.

 

De igual manera quiero explicar qué es “El Lado Oscuro”. George Lucas nos dice que El Lado Oscuro es una perversión de la Fuerza. Mientras los Jedis usan la Fuerza de manera altruista, los Siths lo usan de manera egoista. El Jedi deja que la Fuerza lo guíe, se rige por la voluntad de la Fuerza y trata de ignorar sus propias emociones. El Sith usa la Fuerza para sus propias necesidades y usa sus propias emociones para dominar y guiar a la Fuerza. Por eso Anakin Skywalker abraza el Lado Oscuro para tratar de salvar a la mujer que ama, por eso Luke se rehusa a matar a Darth Vader: entiende que estaría usando sus emociones y su ira para vencerlo y estaría sucumbiendo al Lado Oscuro.

 

Sin duda, el mundo de Star Wars es maniqueo y eso es algo que Disney y Rian Johnson desecharon como trapo sucio. Ahora sus personajes son unos superhéroes, quasi-perfectos, con algunas pocas responsabilidades, que cometen errores pero que nunca enfrentan consecuencias y que convierten a la Fuerza en un superpoder de Marvel. La Fuerza se ha transformado en un McGuffin irrelevante pero responsable de todas las acciones para justificar absolutamente todo. (Sólo recuerden la escena de la pelea entre Kylo Ren y Rey en el último episodio). En las trilogías anteriores, el uso de la Fuerza estaba clara y tenía una escala identificable. Pero ahora Snoke puede conectar a Kylo y Rey a través de la Galaxia y Luke puede pelear a distancia.

 

Que Rian Johnson haya decidido filmar en cámara lenta varias escenas, hacer tomas tipo Matrix, crear flashbacks estilo Rashomon y usar voces en off pone en la mesa de discusión el tema central de la película: la caducidad de Star Wars. Contrariamente a lo que dice Luke en The Last Jedi, los Jedis no fueron vencidos a causa de su orgullo. Fueron vencidos por ayudar a la República y jugar a ser políticos. Se convirtieron en peones. Y por eso me parece increíble, que Disney decidiera olvidarse de todos los back-stories sólo para matar el pasado. Inverosimilitudes hay miles, pero daré sólo un ejemplo: ahora basta que una nave rebelde se convierta en kamikaze para destruir cualquier nave enemiga. ¿Por qué nunca usaron esa táctica para destruir a las Estrellas de la Muerte en todos los episodios anteriores? ¡Vaya Rebeldes pendejos buscando siempre penetrar a través de los campos magnéticos y destruir el “Master Switch”!

 

George Lucas estableció su estilo y sus reglas en sus dos primeras trilogías, y todos las aceptamos. Star Wars nunca necesito una mega estetización de la imagen. Siempre se basó en una edición y un estilo elegante, sobrio, que trabajaba siempre con inigualable armonía con la poderosa música de John Williams. Los personajes siempre destacaban con sus defectos y cualidades a pesar de sus diálogos y errores garrafales de escritura y de actuación. Las secuencias del uso de la Fuerza eran significativas y codificadas.

 

En resumen, el Episodio 8 no es ninguna innovación. Es una capitulación. Una rendición. Y ni modo: es el lado triste del cine, encarnado por el post modernismo que estamos viviendo, presente a últimas fechas en todas las producciones de los grandes estudios, y que desafortunadamente, se devoró a mi Star Wars también.

 

Y para todo aquel que está de acuerdo con borrar el pasado y darle paso a este imperio mercantilista, los dejo con la imagen de una heroína: antaño sexy y símbolo de toda una generación, hermana de un verdadero Caballero Jedi, volando en el espacio cual vulgar abuela con Alzheimer.

 

Como dijo un amigo: “El Héroe ya no es legendario. Ya es ordinario”.

1 Comment
  • Debo comenzar este comentario siendo sincero.

    Ya sabía que en algún momento podría usar el podcast 33 de Filmonautas, “Bastardos con suerte”, en el debido momento en que el Emporio encolerizara a la ortodoxia del culto de Star Wars.

    Yo tenía la certeza que, tarde o temprano, algún planteamiento iba a desatar la ira del culto, lo que no llegué a anticipar es que sería usado en un espacio como este blog.

    “Bastardos con suerte” me parece una disertación brillante. El cómo usas el concepto de nuestra afortunada existencia en este momento del tiempo y cómo el tiempo es el catalizador del arte, hizo del podcast uno de mis favoritos.

    Es cierto, cuando dejamos de emplear gran parte de nuestra existencia como especie a sobrevivir, por el dominio de la caza y la agricultura, pasamos a tener tiempo y volvernos multidisciplinarios. Y de una de esas disciplinas derivó el arte.

    Si algo nos ha demostrado el tiempo, cuando ya lo cuantificamos a una escala mayor que la vida promedio, es que nada es fijo. Parte esencial de ese tiempo que nos damos deriva en rutina, y otra parte, mínima acaso, la emplean otros mas para romper la rutina.

    Cuando se rompe la rutina, se rompen convenciones establecidas. Vienen luego tiempos de ajustes y luego otro lapso de certezas establecidas que derivarán en nuevas tesis que romperán esa rutina.

    El arte no escapa a esos procesos reinvención. Si así lo hiciera, seguiríamos edificando pirámides, dibujando en papiro y levantando elevadas estatuas a las figuras de una religión politeísta.

    Reinvención.

    Cito del podcast “no me puedo creer que Abrams no haya optado por RE-IN-VEN-TAR la franquicia mas cotizada de Hollywood”.

    Bueno, al menos podrás admitir que una de tus quejas sobre “The Force Awakens” fue escuchada y atendida.

    Que la reinvención no haya sido en la dirección que muchos quisieran, eso ya es una cuestión mas subjetiva.

    Reinvención hubo.

    Quizá no sea la mejor, no se entienda lo que escribo como que tomo la trinchera opuesta y quiero defender todas las tesis planteadas en la película. No podría.

    Y no podría defenderlas por una sencilla razón: las tesis de Star Wars son indefendibles porque nunca hubo un canon totalmente definido.

    Esas reglas que dices que definió George Lucas y que todos aceptamos nunca fueron del todo certeras.. No hay nada que lo compruebe mejor que el hecho de que la ortodoxia no le perdone la tesis de los midiclorians y haya aborrecido la segunda trilogía.

    El canón, si es que existe, se formó cubriendo todo ese espacio a la libre interpretación que dejaban las premisas de cada uno de los episodios de la primera trilogía de Star Wars. Canon que, muy probablemente se creó fuera de las películas, alimentadas por el fanatismo, por el primer gran culto de cine que logró hacer una convención mundial sobre el universo de una película.

    Afortunadamente el canon sirvió para crear un culto, y hacer sobrevivir a la saga durante 40 años..

    Desafortunadamente el canon no le va a dar otros 40 años a la saga, porque deberá servir a otras generaciones.

    Es momento de romper la inercia, la rutina. Es momento de reinventar como bien lo pediste en el podcast.

    No se puede decir que es la mejor reinvención, tampoco puede decirse que está condenada al fracaso.

    ¿Por qué?

    Exacto, porque no vamos a tener tiempo de vida para llegar a ese momento. Quizá podamos obtener cierta certeza si acumulamos otra década, o quizá dos, en esta dimensión.

    Por lo pronto ya tenemos unas certezas. La taquilla le responde.

    Y si el parámetro a medir es “Guardians of the Galaxy 2”, creo que el consenso es que Rian Johnson ha entregado una mejor película que James Gunn. Hasta Abrams con “The Force Awakens” hace una mejor película que la segunda entrega de Gunn. Perdón, tenía que decirlo.

    Estoy contigo, el tiempo todo pone en su lugar.

    Mientras, tenemos tiempo de decidir si seguimos o no las nuevas propuestas, o nos quedamos con el canon y renunciamos a la reinvención.

    Este bastardo con suerte va en pos del Episodio IX.

    Este bastardo con suerte te agradece todo lo que ha aprendido y disfrutado de tus contenidos.

    January 2, 2018 at 9:45 pm

Post a Comment